lunes, 21 de julio de 2008

José Luis González: el “País de cuatro pisos” y la nacionalidad puertorriqueña

¿Por qué programas como el de “La Comay” y “No te duermas” tienen más audiencia que otros tales como “Cultura viva”? ¿Por qué existe una actividad como el “Día nacional de la salsa” pero no una similar dedicada a nuestra danza? Las respuestas a estas y a muchísimas otras interrogantes las encontraremos en el ensayo “El país de cuatro pisos”, del ya fallecido escritor puertorriqueño José Luis González. Se trata, sin duda alguna, del escrito más polémico e importante que se haya escrito en torno a quiénes somos los puertorriqueños. A pesar de su trascendencia, muy poco conocemos en Puerto Rico de su autor.
José Luis González nació en la República Dominicana en 1926, de padre puertorriqueño y madre dominicana. Residió gran parte de su vida en México, de donde se hizo ciudadano, y allí falleció en 1997. De ideología socialista, fue ensayista y periodista. Pero sobre todo, se consideró a sí mismo como puertorriqueño.
El ensayo “El país de cuatro pisos” fue escrito originalmente por José Luis González en 1979, como respuesta a una interrogante que se le formuló en torno al impacto que sobre Puerto Rico había tenido el dominio colonial estadounidense a partir de 1898. El autor, sin embargo, no se limitó a contestar esa pregunta, sino que en su ensayo de varias decenas de páginas trazó desde sus orígenes la historia del pueblo puertorriqueño. Conforme a José Luis González, la historia del País se puede dividir en cuatro etapas, que juntas conforman la construcción del pueblo de Puerto Rico como hoy en día lo conocemos. De ahí viene el título del ensayo.
En “El país de cuatro pisos”, José Luis González retó numerosos supuestos de nuestra historia como pueblo, entre otros, aquél que proclamó a Puerto Rico como un pueblo de raza blanca en su nacimiento. Por el contrario, el autor sostiene que los primeros puertorriqueños, los fundadores de nuestra nacionalidad, fueron de origen africano. La nación puertorriqueña nace por ende negra o mulata. Es ese el “primer piso” de nuestro País.
El “segundo piso”, se constituye a partir de las grandes migraciones de colonizadores blancos provenientes de Europa y América Latina durante el Siglo 19, provocadas por las guerras de independencia contra España y la implantación en Puerto Rico de la Real Cédula de Gracias en 1815. Es el piso que “emblanquece” al País y que, conforme al autor, fractura el proceso de formación nacional de Puerto Rico, al mismo tiempo que siembra la semilla del conflicto entre la cultura “dominante” de los nuevos habitantes blancos y la “subalterna” de los puertorriqueños originales. Este conflicto entre la “cultura de élite” de la clase dominante y la “cultura subalterna” de la clase popular, constituye la médula del análisis de José Luis González.
La relación de dominador-dominado existente en los tiempo de España, se afecta ante la tirada del “tercer piso”: la invasión y colonización por los Estados Unidos a partir de 1898. En este punto, la propuesta de José Luis González no deja de ser tan fascinante como el resto del ensayo: la influencia y los valores estadounidenses tuvieron el efecto de alterar el equilibrio de fuerzas existente desde el siglo 19, al punto de fortalecer la cultura popular subalterna y hacer de nuestra sociedad una más igualitaria. En otras palabras, y a pesar de los fracasados esfuerzos estadounidenses por “americanizar” al País, este “tercer piso” tuvo el efecto de propiciar un Puerto Rico más democrático y culturalmente unificado. El reconocimiento de los derechos de la mujer; la ampliación del derecho al voto a toda la sociedad; y la masificación de la educación, son parte de la prueba que nos ofrece el autor para sostener su punto.
El “cuarto piso”, en el que hoy en día “residimos”, por así decirlo, se crea con la fundación del Estado Libre Asociado en 1952. Conforme a la tesis de José Luis González, este “cuarto piso” está en proceso de desintegración, por ser el producto del sistema capitalista de los Estados Unidos y la prédica de Luis Muñoz Marín. Al igual que con los tres primeros “pisos”, discutir en detalle el análisis de José Luis González para esta última etapa está fuera del alcance de los contornos de esta columna.
Los cambios operados en nuestro País en los últimos cien años, le han permitido a la sociedad puertorriqueña superar el analfabetismo, la pobreza extrema generalizada, y los obstáculos a los medios de comunicación y a la participación electoral, entre otros. Hoy en día, la gran masa del pueblo puertorriqueño, en otros tiempos analfabeta y sometida, impone sus valores culturales a base de las conquistas ganadas en décadas recientes. Dado que nuestro sociedad responde en numerosos aspectos al peso de la masa poblacional, son los valores de la cultura popular los que hoy en día dictan la pauta en el quehacer social, político y cultural. Ello explica el contenido y temática de nuestra industria de entretenimiento; ello explica por qué nuestros políticos bailan al son de “La Macarena” en las campañas.
Si nunca ha leído “El país de cuatro pisos”, es hora de que lo haga; si lo ha hecho, vuélvalo a hacer. No se arrepentirá.

7 comentarios:

Onelio dijo...

Definitivamente este resumen obliga a leer el ensayo, ya que nos lleva a la reflexión y a la busqueda de las respuestas del porque y del hasta cuando.

Edwin Avilés dijo...

Excelente.

Isis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Isis dijo...

Unidos todos podemos trabajar en el quinto piso =} , ya es hora que los oprimidos se dejen sentir.

Eduan dijo...

Fascinante, como podemos ver en este resumen la cantidad de sucesos que fueron transformando nuestro Puerto Rico. Es como dice nuestra companera, debemos trabajar para nuestro quinto piso para forjar nuestro futuro que esta en nuestras manos.

Prof. Austin dijo...

Debemos leerlo otra vez...

Prof. Austin dijo...

Debemos leerlo otra vez...